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jueves, 4 de agosto de 2016

Usos incorrectos del gerundio 1

10:05 Posted by Unknown , , No comments

Empecemos a ver ahora los usos incorrectos del gerundio, empezando con el de posterioridad. 

Como vimos hace tiempo aquí y aquí sobre el tiempo de la acción del gerundio, este solo puede usarse para expresar acciones inmediatamente anteriores o simultáneas a la acción principal. Por lo tanto, usarlo con sentido de posterioridad es incorrecto:

✗Pedro Ramírez nació en 1979, estudiando Historia y graduándose en 2005.
✓Pedro Ramírez nació en 1979, estudió Historia y se graduó en 2005.

✗Tuvo un accidente de tráfico, siendo trasladado al hospital.
✓Tuvo un accidente de tráfico y fue trasladado al hospital.

✗Un desconocido prendió fuego a un vehículo, resultando calcinados también otros tres.
✓Un desconocido prendió fuego a un vehículo y resultaron calcinados también otros tres.

✗Los animales se escaparon del zoo, siendo capturados al día siguiente.
✓Los animales se escaparon del zoo y fueron capturados al día siguiente.

Sin embargo, el gerundio de posterioridad se admite únicamente «cuando las dos acciones son tan inmediatas que prácticamente se entienden como simultáneas» [...] «y cuando el gerundio indica la consecuencia de lo expresado en el verbo principal» (Fundéu), pero debemos tener cuidado y fijarnos en que únicamente sean esos dos casos:

✓Se cayó por las escaleras, golpeándose en la cabeza. 
✓La lluvias torrenciales han continuado hoy, obligando a los lugareños a achicar agua desde por la mañana.

lunes, 11 de abril de 2016

El gerundio de modo

11:06 Posted by Unknown , No comments


Hola a todos. Seguimos viendo el gerundio después de esta semana de vacaciones que he tenido. 

Hoy veremos el gerundio de modo, que es el que nos indica la manera como se desarrolla la acción del verbo principal. Una forma sencilla de identificarlo es preguntándole «¿cómo?» al verbo. Si el gerundio nos responde, estará usando correctamente. Ejemplos:

(1) Se deshizo de la bicicleta tirándola por el acantilado. ¿Cómo se deshizo de la bicicleta? Tirándola por el acantilado.
(2) Voy a montar la estantería siguiendo las instrucc
iones. ¿Cómo voy a montar la estantería? Siguiendo las instrucciones.
(3) Volvió a casa tomando un taxi. ¿Cómo volvió a casa? Tomando un taxi.

(4) Salió de casa dando un portazo. ¿Cómo salió de casa? Dando un portazo.

lunes, 4 de abril de 2016

El gerundio

12:00 Posted by Unknown , No comments

Ha llegado la hora de ver este coloso aparentemente indomable del español que a más de uno trae de cabeza. Trataremos sus usos por separado, para no escribir una entrada demasiado larga.

Pero, primero, recordemos qué es el gerundio: es una forma verbal no  personal que mayormente expresa simultaneidad o anterioridad de una acción secundaria con respecto a la acción del verbo principal. 

Empecemos con los gerundios más sencillos.

—Gerundio de simultaneidad. Este gerundio indica que una acción es simultánea a otra, es decir, que las dos acciones pasan al mismo tiempo:

(1) Cenó viendo la tele.
(2) Caminaba tarareando una canción.
(3) Hizo la tarea escuchando la radio.

Truco para saber si este gerundio está empleado correctamente: sustituyámoslo por una oración subordinada que empiece por mientras.

(4) Cenó mientras veía la tele.
(5) Caminaba mientras tarareaba una canción.
(6) Hizo la tarea mientras escuchaba la radio.

—Gerundio de anterioridad. Este gerundio describe una acción que es inmediatamente anterior a la del verbo principal:

(7) Levantando los brazos, dejó caer el arma al suelo.
(8) Calmándose un poco, volvió a dirigirse al público.

Truco para saber si está bien empleado el gerundio: sustituyan el gerundio por una oración que empiece con cuando. Por ejemplo:

(9) Cuando levantó el arma, la dejó caer al suelo.

(10) Cuando se hubo calmado un poco, volvió a dirigirse al público.

domingo, 13 de marzo de 2016

El terrible queísmo


Toca repasar los casos de queísmo. ¿Qué es un queísmo? Según el Diccionario de la lengua española (DLE), en gramática es el ‘uso, normativamente censurado, de la conjunción que, en lugar de la secuencia de que, como expresión introductora de ciertos complementos oracionales; p. ej., Me da la sensación que no han venido en lugar de Me da la sensación de que no han venido’.

Veamos algunas parejas de verbos que tienen el mismo significado, pero que se construyen de forma diferente, lo que puede ocasionar queísmo:

—Acordarse/recordar. El verbo acordarse siempre tiene que ir seguido de la preposición de. La construcción es acordarse DE algo: «me acuerdo de que me dijiste que no». El hablante suele confundir este verbo con recordar, que no lleva la preposición de. Esto es lo que ocasiona el queísmo con acordarse: «recuerdo que me dijiste que no». También se debe a la ultracorrección de algunos, que piensan que todos las secuencias de que son incorrectas y, por lo tanto, eliminan la preposición.

—Olvidar/olvidarse. El verbo olvidar no necesita ninguna preposición porque rige complemento directo (excepto si es de persona, que siempre va introducido por la preposición a): «he olvidado el bolso en casa», «he olvidado a mi madre en el supermercado». Olvidarse debe llevar siempre la preposición de, pues rige otro complemento que se llama suplemento o complemento de régimen, que va introducido siempre por esa preposición: «Me he olvidado DE coger el bolso»

—Alegrar/alegrarse. Este es el mismo caso que el ejemplo anterior. Por un lado, alegrar también rige complemento directo, que suele ser una persona: «me alegra que seas feliz». El sujeto de la oración es que seas feliz y el complemento directo es me. Por otro lado, al igual que olvidarse, alegrarse rige suplemento o complemento de régimen: «me alegro DE que seas feliz».

Aquí tenemos un truco para saber si tenemos que emplear la secuencia de que o solo la conjunción que: reemplacemos la oración subordinada (la que está después de que) por el pronombre eso. Si la frase tiene sentido, no hace falta utilizar la preposición de. Tomemos el primer ejemplo y sustituyamos la oración subordinada por el pronombre eso: ✗«me acuerdo eso». Si, como en este caso, resulta una frase incorrecta, automáticamente sabremos que nos hace falta la preposición: ✓«me acuerdo DE eso». Ocurre lo mismo con alegrarse: ✗«me alegro eso»,  ✓«me alegro de eso».

No todos los casos de queísmos se dan por suprimir la preposición de. Por ejemplo, los verbos insistir y confiar necesitan la preposición en. Las construcciones correctas son insistir en algo y confiar en algo/alguien, por lo que siempre es obligatoria la preposición en: ✗«insistió que fuéramos al cine», ✓«insistió en que fuéramos al cine»; ✗«confío que sabes a dónde vamos», ✓«confío en que sabes a dónde vamos».

Otro truco para saber si hay que usar la preposición es convertir la frase a interrogativa. Si la pregunta debe empezar por la preposición, tendremos que mantenerla siempre:

—¿DE qué estoy convencido? Estoy convencido DE que suspendí.
—¿DE qué tengo ganas? Tengo ganas DE que llueva.
—¿DE qué te alegras? Te alegras DE que haya aprobado.
—¿DE qué me he olvidado? Me he olvidado DE que hoy no venías.
—¿EN qué confía? Confía EN que llegue pronto.
—¿DE qué estás segura? Estás segura DE que lloverá.

A modo de aclaración, los casos de queísmo se dan cuando en la oración principal se introduce una subordinada que empieza por que, pero nos olvidamos de usar la preposición que el verbo nos exige. Casos como olvidar una fecha/olvidarse de una fecha, equivocar el camino/equivocarse de camino, etc., no constituyen casos de queísmo, pues después del verbo se introduce directamente un sustantivo, no una oración subordinada. 

Agradezco a Mercedes su matización al respecto. :)

jueves, 25 de febrero de 2016

Mi segundo libro

22:22 Posted by Unknown , , , No comments

Hola a todos. 

Es un placer anunciarles que ya está a la venta mi segundo libro de ortografía en la web de Amazon, que es continuación del primero. Incluye todos los consejos que hemos visto aquí hasta ahora, más unos ejercicios para practicar la escritura creativa.

Este es el enlace: http://goo.gl/9uNTza

Gracias por formar parte de esto.

lunes, 22 de febrero de 2016

A ver frente a haber



Una pareja de verbos que da mucho la lata y suele confundirse es a ver y haber.

A ver es la combinación de la preposición a y el verbo ver. Se usa para:

—Pedir a nuestro interlocutor que nos deje ver algo: a ver, enséñame lo que has comprado.  

—Para expresar interés por saber algo: a ver cuándo dices la verdad de una vez.
—Para expresar, delante de una oración introducida por la conjunción si, curiosidad, reto, deseo, sospecha...: a ver si adivinas qué me han regalado por mi cumpleaños, a ver si te callas, a ver si recoges tu habitación de una vez.

TRUCO: Si en todos los casos anteriores podemos sustituir a ver por veamos, sabremos que lo hemos escrito correctamente.

Haber es un verbo que en infinitivo se combina con un participio al que sirve de auxiliar. Se usa para formar los infinitivos compuestos de la conjugación: si querías conseguir una entrada, haber venido antes; no es normal que llegue tan tarde, tiene que haber ocurrido algo.

Por lo tanto, es incorrecto escribir ✗haber qué haces o ✗haber si limpias tu cuarto. Lo correcto es ✓a ver qué haces y ✓a ver si limpias tu cuarto.

jueves, 18 de febrero de 2016

El vocativo

19:15 Posted by Unknown , , No comments

Madre mía, otra palabreja...

¿Que qué es un vocativo? Es una marca del español que sirve para para dirigirnos a una persona o llamar su atención. Puede ser por su nombre, por un apelativo cariñoso o coloquial, o con una interjección. 

El vocativo SIEMPRE necesita ir acompañado de una coma: hay que separarlo del resto de la frase,  tanto si aparece al principio o al final de la frase, y entre comas si va en medio. Pensemos en él como si fuera un componente extra de la frase, un elemento del que podríamos prescindir, pues, si lo elimináramos, esta seguiría teniendo sentido. Ejemplos:

(1) Antonio, estás loco...
(2) A ver, Marta, lee la pregunta número cinco.
(3) Pero ¿qué dices, Pedro?
(4) Tío, deja de decir tonterías.
(5) Mi amor, recoge todos tus juguetes.
(6) ¡Eh, te estoy hablando a ti!

domingo, 14 de febrero de 2016

Repaso de términos gramaticales 1


Hola a todos.

Vamos a empezar bien el blog, recordando un poco algunos términos gramaticales específicos de forma sencilla, pues los veremos a menudo en las sucesivas entradas. Me refiero a las categorías gramaticales de las palabras que pueden componer una frase. 

La gramática tradicional contempla nueve categorías diferentes (pero me saltaré las interjecciones, para no entrar en temas gramaticales más profundos).

Son las siguientes:
  1. Sustantivos. Son las palabras que usamos para ponerles nombres a las cosas: avión, casa, mesa, palo, perro, planeta. Tienen género (masculino o femenino) y número (singular o plural). También se los llama nombres comunes, para diferenciarlos de los nombres propios (Gerardo, Bolivia, Caracas, etc.).
  2. Adjetivos. Son las que modifican al sustantivo y nos hablan de sus cualidades o propiedades: alto, bonito, divertido, italiano, rojo, etc. 
  3. Artículos. Son las palabras que nos ayudan a precisar los sustantivos, diciéndonos si son definidos y abstractos (un niño, una casa) o indefinidos y concretos (el niño, la casa).
  4. Pronombres. Básicamente son las palabras con las que sustituimos a los sustantivos o a los nombres propios, para referirnos a las personas, los animales o las cosas sin tener que nombrarlos. Los hay de varias clases: personales (yo, tú, él, ella, nosotros...); demostrativos (este, ese, aquel...) (y ya se escriben siempre sin tilde); posesivos (mío, tuyo, suyo...); indefinidos (un, algún, ningún, alguien, cualquiera, nadie...); relativos (que, el cual, quien, cuyo, etc.); interrogativos y exclamativos (qué, cuánto, cuándo, cuál,  dónde, quién...).
  5. Verbos. Son la parte de la frase que expresa la acción que se realiza en ella: cantar, comer, dormir...
  6. Adverbios. Son palabras invariables que normalmente modifican al verbo o al adjetivo, entre otros. Los hay de muchas clases: de lugar (acá, arriba, cerca, debajo, alrededor); de tiempo (antes, después, hoy, mañana, nunca); de modo (así bien, fácilmente, mal, mejor); de cantidad o grado (bastante, más, mucho, muy, poco).
  7. Preposiciones. Son otro tipo de palabras invariables que se usan para introducir complementos en la oración. Todos tuvimos que recitarlas en algún momento cuando fuimos pequeños. La lista actual ha variado un poco: a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, durante, en, entre, hacia, hasta, mediante, para, por, según, sin, so, sobre, tras, versus, vía.
  8. Conjunciones. Son las terceras y últimas palabras invariables de la oración. Sirven para relacionar o subordinar palabras, grupos sintácticos u oraciones: y, e, ni, o, u, mas, pero, sino, porque, conque, si, aunque.
En la siguiente entrada trataremos algunos términos más, para que no se haga tan denso este repaso. 

¡Hasta pronto!

sábado, 13 de febrero de 2016

¡Hola, mundo!



¡Hola a todos! Bienvenidos a mi nuevo blog de revisión de textos y traducción. Sobre todo, hablaré de ortografía y gramática del español, de revisión y corrección.

Tras haber acabado la carrera, ya me encuentro solo ante el mundo, sin el abrigo de mis profesores ni de mis compañeros de clase, pero espero salir victorioso de las luchas que la vida laboral conlleva.

Hace tiempo, en una librería donde estuve trabajando, un cliente me pidió un libro y me preguntó si era la ✗diecisieteava edición. Le corregí, diciéndole que se decía decimoséptima, y me contestó que a él le daba igual cómo se dijera. ¿Por qué la gente le da tan poca importancia a hablar correctamente? Parece que la lengua sea la más ínfima de las ciencias y por ello no se le da la importancia que merece. La lengua es nuestro instrumento de comunicación (y en mi caso es mi herramienta de trabajo). Sin comunicación la sociedad no existiría de la forma como es ahora. Por lo tanto, la lengua es la base de la sociedad y merece que la tratemos con respeto y la empleemos como debería ser empleada: de la forma más correcta posible. ¿No debería ser así?

Para eso estoy yo aquí, Gerardo Medina Vidal, con mi pasión por los libros, los cómics, la música, el cine, las series, las bandas sonoras, los viajes, las capitales europeas, las culturas del Lejano Oriente, la geografía, los animales, los colores, el arte gótico, las catedrales, los castillos, los idiomas, el lenguaje, el humor; también, por qué no, con sus manías con el español correcto, con las faltas de ortografía, con la forma de hablar de las personas, con la gramática, y con su curiosidad por la etimología, sus deseos de enseñar y de comunicar…

¡Hola, mundo!